sábado, 24 de junio de 2017

Una especie de calma algo aburrida

"Cuando envejeces, dejas en parte de experimentar ciertas emociones. Se van difuminando hacia los setenta años. Todo aquello que te apasionaba, que te hacía arder de furia, lo que adorabas o deseabas, todo eso desaparece y se instala en ti una especie de calma algo aburrida.

Yo adoraba a mi hermano Tom. Sin embargo, ahora que ha muerto, me da un poco igual. Lo vivo así."

Ruth Rendell:
The girl next door, 2014
La traducción y la adaptación son mías


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La vida debía de ser maravillosa 
El jardín secreto
Los niños no saben que las cosas cambian

martes, 13 de junio de 2017

Los niños no saben que las cosas cambian

"Habían empezado a construir en aquellos terrenos antes del comienzo de la guerra, pero las obras se interrumpieron en cuanto se oyó mugir las primeras sirenas.

Los terrenos se ubicaban en un extremo del condado de Essex, en la gran periferia de Londres, y lindaban con el bosque de Epping.

Todavía quedaban en las cercanías verdísimos prados, divididos por hileras de árboles de variadas especies, que nunca se cortaban y apenas se podaban: fornidas encinas bicentenarias, cortinas de olmos que crecían antes de que se oyera hablar de su hongo parásito y, en primavera, espinos blancos como la leche y manzanos silvestres de flores rosadas.

En los campos de los que ya no se recogía el heno crecían hierbas amarillas, verónicas azules, borbonesas y orquídeas. La mariposa vanesa, atalanta y pavo real había desertado de las flores campestres y se dirigía hacia los arbustos que poblaban los jardines privados en los barrios de Hill y Shelley Grove.

Los niños creían que aquellos campos estarían allí siempre, que permanecerían siempre igual, porque los niños no saben que las cosas cambian."

Ruth Rendell:
The girl next door, 2014
La traducción y la adaptación son mías


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La vida debía de ser maravillosa 
El jardín secreto

martes, 30 de mayo de 2017

El jardín secreto

"Mucha gente sueña habitualmente con un lugar plácido, ideal, en el que dormir en paz.

El sueño comienza con una puerta en un muro. La puerta se abre e inspira total confianza: quien sueña sabe perfectamente qué hay detrás porque ya ha estado allí. Ya ha visto más veces un lugar similar, un sitio real, de verdad, pero no tan bello, no tan verde, con no tantos lagos de aguas espejeantes, con no tanta variedad de plantas. Aquí, en cambio, hay magia.

El jardín secreto es siempre el mismo. Es perfecto: los árboles están en flor, brilla un sol eterno, un pájaro canta y una libélula revolotea. Nunca querríamos abandonarlo; pero es él, el jardín secreto, el que nos abandona y en su lugar nos deja ese sentimiento de pérdida que nace de la desdicha y de la esperanza desvanecida. Quizás sea ese el primer sentimiento que experimentemos jamás."

Ruth Rendell:
The girl next door, 2014
La traducción y la adaptación son mías


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La vida debía de ser maravillosa 

jueves, 25 de mayo de 2017

La vida debía de ser maravillosa

"Tenían una empleada que se encargaba de las labores del hogar. Woody pensaba que de esas cosas tendría que ocuparse su mujer, pero no podía hacer nada al respecto, porque era Annie la que tenía dinero y pagaba a la sirvienta.

Woody había leído en cierta ocasión que, sesenta o setenta años atrás, el parlamento británico había aprobado una ley que permitía a las mujeres casadas conservar sus bienes y su fortuna personal, pues con anterioridad estaban obligadas a dejarlo todo en manos de sus esposos.

A Woody aquella ley le parecía un error. La vida debía de ser maravillosa en los tiempos en que todo el dinero pertenecía a los hombres."



Ruth Rendell:
The girl next door, 2014
La traducción y la adaptación son mías

jueves, 18 de mayo de 2017

La muerte es una vieja historia

Una de las muchas cosas buenas de colaborar en esa excelsa revista dedicada al género negro que se llama Calibre 38, es que las editoriales te hacen llegar amablemente sus novedades y eso te permite hacer gratos descubrimientos, como el que me ha tocado en suerte recientemente.

He descubierto, señoras, señores, a Hernán Rivera Letelier, un escritor chileno que tiene ya unas cuantas novelas en la calle y que ahora se ha animado con el género policial y con toda una trilogía, que empieza con esta joyita, La muerte es una vieja historia, de título tomado prestado a Iván Turguéniev, quien escribió:

La muerte es una vieja historia y, sin embargo, siempre resulta nueva para alguien.

He intentado trasmitiros todo lo que he disfrutado con esta novelita en un artículo en Calibre 38. Echadle un ojo mientras esperamos pacientemente a que nos llegue la segunda entrega.

sábado, 13 de mayo de 2017

Filipinas.Tierra de tifones

Así se titula el libro que os quiero vender, amigas y amigos. Y como, mucho mejor que yo, lo cuenta su autora, Lorena Fernández en su blog, copio más o menos lo que ella escribe y cambio la primera persona por la tercera.

En el verano de 2016 Lorena Fernández se fue a desempeñar una labor de voluntariado a Cagayán de Oro, Filipinas. A su regreso a este Bilbao que tenemos en común, le sobraban las ganas de hacer algo más y se puso de acuerdo con Nati de la Puerta, aka Jaio La Espía, dueña y señora de la editorial A Fortiori, para llevar adelante el proyecto Filipinas. Tierra de tifones.

Consistía en publicar un libro con fotografías de Lorena Fernández y textos de sesenta cómplices reclutados para esta batalla, entre los cuales me siento orgullosísisisima de figurar.

Si tú también quieres ser parte de esto, compra el libro, anda. Lo recaudado será para las niñas y niños de Cagayán, que necesitan transporte público para ir al colegio. Y ya sabes lo importante que es ir al colegio, ¿verdad? Pues, hala, a comprar se ha dicho.


viernes, 12 de mayo de 2017

Eva Le Gallienne: LeG

Disfruto mucho escribiendo y publicando en Zinéfilaz y aquí artículos varios sobre señoras que en su época destacaron en el cine y que no son lo que se dice tremendamente famosas.

Las recopilo aquí:

Tallulah Bankhead

Florence Lawrence

Frederica Sagor

Pauline Kael

Dorothy Parker


Y añado hoy otro artículo sobre Eva Le Gallienne, la divina Miss LeG, que aparece en esta foto de Wikimedia Commons.

Seguro que os va a gustar. Ya sabéis: en Zinéfilaz.

martes, 2 de mayo de 2017

Sonia Sotomator: mujeres en las élites

Hola. En el blog de Doce Miradas he publicado un articulito sobre las excelsas señoras juezas del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de América y me he centrado sobre todo en esta, la del título, en Sonia Sotomayor.

¿Por qué? Pues más que nada porque la señora Sotomayor en cierto momento pronunció una frase que, en mi opinión, resume toda la cuestión de los techos de cristal, las brechas de género y la ausencia de mujeres en los espacios donde se corta el bacalao.

Si os interesa, leedlo en Doce Miradas. Si no, también. 

jueves, 27 de abril de 2017

viernes, 17 de marzo de 2017

Tallulah aleluya

Tallulah Bankhead, actriz y celebrity, nació en 1902 en Alabama y murió en 1968, a los 66 años y todavía en activo, en Nueva York. Trabajó en cine (con Cukor y Hitchcock, entre otros), en radio y televisión, pero donde verdaderamente brilló y disfrutó fue en el teatro.


Escandalosa, coleccionista de amantes y bisexual, fue pionera multimediática, celebrity televisiva, princesa del pueblo e icono gay.

Le he dedicado un articulito en Zinéfilaz. Allá nos vemos.

viernes, 27 de enero de 2017

Todos los hombres del presidente

Era yo una jovencita cuando vi “Todos los hombres del presidente” por primera vez; y confieso que me aburrí soberanamente y no entendí nada. Pero algo bueno debí de ver porque, desde entonces, cada vez que me he encontrado con esta peli en la tele, que han sido muchas, me ha dejado enganchada a su estética setentera y a sus diálogos hipnóticos, de manera que, a fuerza de verla y verla, he acabado por apreciarla. Mucho.



Como quiera que volví a ver y a disfrutar "Todos los hombres del presidente" hace bien poco, decidí dedicarle un articulito y, buscando información en Internet, encontré una larga y muy bonita entrevista, de hace ya quince añazos, de Rick Lyman a StevenSoderbergh, en la que el director declara su amor por esta peli y comenta aspectos muy interesantes. Os los resumo e interpreto en Zinéfilaz

sábado, 14 de enero de 2017

Queremos tanto a Dorothy

El viernes 13 de enero me invitaron a decir unas palabritas en el acto de entrega de premios del Concurso de Cuentos "Noble Villa de Portugalete", en el que participo también como jurado, y yo me preparé una charleta, que me ha quedado emocionante y apasionada, sobre Dorothy Parker.
Os la copio aquí. A ver si os gusta.

Adiskideok, jaun-andreok, gazteok, agintariok...
Ongi etorria ematen dizuet nire lankide epaileen izenean ere bai.
Aurten niri egokitu zait sariak banatu aurreko berba apur hauek botatzea eta atsegin handiz egingo dut, aurtengo ipuinak irakurri bitartean, berehala jakin nuen-eta zertaz aritu nahi nuen.

Según leía los cuentos de este año me venía a la mente una y otra vez cuánto le debe nuestra narrativa actual al cine, me preguntaba cómo escribiríamos si no supiéramos lo que es el cine, hasta qué punto serían diferentes las escenas que dibujamos con palabras si no existieran las pantallas ni la narrativa cinematográfica en nuestras vidas.

Entonces, pensando en cine y en literatura me acordé de una escritora de cuentos que también escribió guiones para Hollywood, como muchas otras escritoras y escritores.
Me acordé de Dorothy Parker. Por si alguien no la conoce diré que nació en New Jersey en 1893 y murió en Nueva York en 1967.
Retomé sus cuentos y sus escritos y me volví a enamorar de ella.

Digo que me volví a enamorar porque ya me había enamorado otra vez hace unos años, cuando leí un volumen que recopilaba varias de sus historias breves, titulado “La soledad de las parejas”, título iconoclasta donde los haya y revelador del universo creativo de Parker.

Además de enamorarme, me propuse aprender algo de ella, obtener alguna enseñanza de su obra y, por qué no, de su vida, que fue intensa y llena de contrasentidos. Y pensé que había al menos cinco cosas que aprender de Parker.

Primera
Se puede triunfar en un entorno adverso.
Parker era de familia pobre, pasó una infancia terrible, muchas necesidades; perdió a sus padres muy joven. Según algunas fuentes dejó la escuela a los 13 años; según otras a los 18. Y ella misma decía en una entrevista a una periodista: “Si te contara mi infancia, no querrías estar conmigo ni en la misma habitación”.
Ella, que era muy víbora, muy hiriente y muy dura consigo misma, también dice que era una de esas niñas repelentes a las que les gustaba escribir y componer rimas.
Con 22 años consiguió vender un poema a Vanity Fair por doce dólares y luego la contrataron en Vogue. Volvió a Vanity Fair, de donde la despidieron por deslenguada. Así. Sin más. Y luego también escribió para New Yorker.


Segunda
Parker escribía como era y de lo que era y lo que vivía, lo que veía.  De su ciudad, NY, y de su gente; no se molestó en ambientar ningún cuento, por ejemplo, en China. Aunque sí ambientó uno en Valencia, donde estuvo durante la Guerra Civil Española. Se crio en Manhattan, apenas salió de una cuadrícula de calles y supo convertirlas en un territorio mítico. Porque entonces NY, Manhattan todavía no era el territorio mítico que hoy es. Dorothy Parker contribuyó a construirlo.
Era irónica, mordaz, sarcástica, cáustica, vitriólica, muy ingeniosa; tenía tendencia a la sátira y al humor. Y escribía así, como era. Le gustaban los juegos de palabras de esos que hacen las delicias de los traductores, pero que al traducirlos pierden toda la gracia. Le gustaban tanto que hasta puso uno en su epitafio.
No forzaba el estilo. Lo cultivaba: le llevaba 6 meses perfilar un cuento. Pero no lo forzaba. Forzar el estilo siempre es arriesgado. Hay quien lo hace genial, muy bien, pero tampoco es imprescindible.
Era contradictoria, así que podía ser jocosa, alegre y trágica a la vez. Y sabía captar las escandalosas contradicciones de lo cotidiano.
Escribía sobre sí misma. Puede decirse que toda su obra es autobiografía.

Tercera
No cultivó un solo género. Se permitía el lujo de desperdigarse, de experimentar. Bueno, en su caso, no fue por el mero gusto del experimento, sino por razones más bien alimenticias, pero la cosa es que escribió de todo. Versos satíricos para periódicos, un género muy en boga antaño y hoy ya prácticamente desaparecido; colaboró en obras de teatro para Broadway, guiones para radioteatro, guiones para Hollywood (con dos nominaciones a los Oscar) e incluso letras de canciones para musicales de Bing Crosby; críticas literarias y de teatro, que eran desconcertantes (nunca se sabía qué le iba a gustar y qué no) y, por supuesto, divertidas.
De toda su producción han perdurado mejor los cuentos, porque con ellos dio en lo clásico. Dio en el lado oscuro de la vida urbana del siglo XX. Son historias breves sobre tragedias intransferibles, gente desdichada, desventurada, heredera de la convulsión, que a la vez resultan cómicas, grotescas.

Cuarta
Cultivaba excelentemente la oralidad, lo verbal.
Sus cuentos eran puro diálogo, con nulo relleno, hasta el punto de que se han convertido en piezas teatrales breves. Tenía muy buen oído para captar las hablas neoyorquinas, la viveza, la gracia y la riqueza del lenguaje de la calle.
Y a mí esto me gusta, porque no entiendo la literatura sin el amor por la lengua.


Quinta y última
Lo que más me gusta de ella. Era sobria, ácida, incisiva y punzante. Que sabía dar donde duele, supo encontrar los puntos débiles, las flaquezas de su civilización. Sin ofender ni desagradar, pero haciendo lo que tiene que hacer el arte, que es sacudirnos, conmovernos, asaltarnos, desasosegarnos. Al menos así es la literatura que a mí me gusta, la que te provoca un respingo y te hace decir: ¡Uff, concho!

Y aquí es cuando, al hablar de lo que me gusta, me vengo arriba y declaro mi amor total, ya en plan fan girl, por Dorothy Parker, porque además de una gran escritora, es también una figura icónica, ética y estéticamente.
Adelantada a su tiempo, ecléctica. Combinaba perfectamente lo que algunos han llamado “un desmesurado pesimismo vital” con un ingenio que la hacía ser muy divertida.
Sabía derramar vitriolo y a la vez ternura y compasión por las tragedias personales.
Fue siempre pobre, pero vivió rodeada de cosmopolitismo y oropel.
Era pesimista y a la vez idealista. Fue una luchadora antirracista y legó sus bienes al movimiento de Martin Luther King. Precursora de lo que luego se llamó el “radical chic”. Sabía ser espeluznantemente frívola. Se le atribuye la frase: “Quiero vivir libre de ataduras; pero eso sí: con sombreros a la moda, y un buen servicio de habitaciones”. Porque nunca vivió en una casa, ni siquiera alquilada, sino en un hotel. En un hotel murió también.
Parecía, pues, una frívola, pero era una radical. Nada convencional y siempre elegante. Culta, refinada.
Era desdeñosa consigo misma, despreciaba su talento, pero no dejó nunca de cultivarlo para sentirse maravillosa, malvada y evanescente.
Era a la vez vital y autodestructiva. Decía: “Lo peor no es sufrir, sino dejar de disfrutar”.
Escribía sobre la desdicha y la infelicidad, y a la vez te hacía reir y te hace sentir culpable por reirte de la desgracia ajena, pero te sientes un poco menos culpable cuando comprendes que era su manera de aliviar su dolor. Era inmisericorde, pero la diana de todos esos dardos envenenados era ella misma.
Se adelantó a su tiempo, a los “haters” actuales, con una colección de poemas titulada “Canciones del odio”, donde dispara a diestro y siniestro como en una letanía, en lo que a caba siendo un tremendo ejercicio de humildad, porque quien expone sus odios expone sus flaquezas y no hay soberbia más grande que la de quien dice amar a toda la humanidad.


Dejó huella en la cultura popular norteamericana y, por tanto, occidental.
Se dice que inspiró el personaje de Carry Bradshaw en la serie “Sexo en Nueva York”.
Alan Rudolf le dedicó un largometraje y Prince, una canción: “La balada de Dorothy Parker”.
Uno de sus cuentos, “Big Blonde” fue seleccionado por Augusto Monterroso para su “Antología del cuento triste”.

Y este ha sido mi pequeño homenaje a Dorothy Parker y a su legado ético y estético.

Omenaldi xumea izan da, baina benetan bihotzekoa, eta espero dut, zuentzat, jakingarria. Besterik gabe, mila esker zuen arretagatik. Muchas gracias.